Iwa Pele es considerado por
los Yorubas como la representación del buen carácter y está relacionada con la
capacidad práctica de provocar cambios evidentes de energía. Iwa significa
carácter, la energía de la vida.
En el Yoruba esto es de
importancia suprema, ya que el carácter del hombre demuestra su corazón y
Olodumare, el cual es llamado 'el buscador de corazones' va en busca de estos.

Cuando decimos que una
persona tiene buen Iwa, es porque en sus relaciones personales demuestra las
cualidades correctas de un individuo bueno. Esto es uno de los conceptos
básicos de la religión Yoruba, ya que el bienestar, su desarrollo en la vida
incluso la extensión de su carácter será regido por Iwa.
La acciones diarias o el
vivir cotidiano son producidos por el subconsciente, esto no es más que el
reflejo de los hechos, pensamientos y actitudes de vidas pasadas reflejadas en
la vida presente, por tanto podemos decir sin temor a equivocarnos que una mala
persona, un criminal, un delincuente, el que viola las leyes de la sociedad, es
alguien que ha venido de otras encarnaciones arrastrando el sufrimiento de
estas actitudes, poniéndose peor cada vez hasta que este sufrimiento haya
terminado.
Este proceso toma
varias reencarnaciones para lograr el
grado de pureza necesario perdido en vida anterior.
En cambio, una persona en armonía con la vida,
está acorde con el principio universal y recibe de una manera acelerada las
cosas buenas de la vida.
No debe confundirse el Iwa
con la reputación. Nuestro Iwa se conoce por nuestra consciencia y es inmortal,
viene de Oluddumare. La reputación, aunque parezca igual a Iwa, no es nada más
que un término dado a nosotros por los humanos, por tanto es mortal y no
representa lo bueno, ya que hay personas con buena reputación que no tienen ni
buen alma ni buen corazón por lo tanto no es Iwa.
El Iwa es el recuerdo del
alma y estos recuerdos son guardados en la mente que a su vez es dirigida por
nuestro intelecto, en este proceso los pensamientos se dirigen desde uno hacia
el más alto ego o intelecto donde podemos adquirir la habilidad de ubicar el
espíritu y nuestro pacto con Olodumare.
¿Qué parte de nuestro cuerpo
tiene que ver con nuestro Iwa Pele?
Desde la antigüedad los
grandes sacerdotes estimulaban dos centros importantes en nuestra cabeza, la
glándula Pineal llamada en Yoruba (Ori Inu) y la glándula Pituitaria (Ori)
ambas desempeñan un papel importante en la espiritualidad del hombre y
funcionan como un puente entre el cuerpo y el espíritu. Entre las cejas tenemos
localizada la glándula Pineal encargada de la memoria y la concentración de la
conciencia sin pensamientos, de nuestra intuición, de dominio del espíritu
sobre la materia y actúa como elemento de fusión entre nuestro consciente e
inconsciente. Es conocida entre los monjes Tibetanos como el tercer ojo o
centro de la clarividencia y la intuición, (Los Hindúes lo conocen como el
Shakra Agna) este tercer ojo consta de
las siguientes partes en la glándula Pineal: la parte más baja, llamada ojo
único, este es el punto donde la consciencia espiritual del hombre es reflejada
a través de su cuerpo físico.
El centro de glándula o
subconsciente es donde se recibe los impulsos de la consciencia divina, estos
controlan todas las actividades que tienen lugar en las glándulas y órganos del
cuerpo, los latidos del corazón, la respiración etc.
La glándula pituitaria,
situada en la base del cerebro descansa armoniosamente en su posición, en la
llamada coronilla o hueso esfenoides: Este Shakra es conocido como Sahasara..
Rige el Yo Superior, la inspiración, la consciencia cósmica la evolución y la
unión con la divinidad, la transmutación y la consciencia de ser uno con el
todo o su integración. Aquí se refleja el alma, el centro de la personalidad,
la cual nosotros debemos purificar, es como un cristal delicado manchado a
través de la pureza del Ego o los brillos del alma. La relación de impulsos que
llegan a nuestra mente consciente, a través del subconsciente alcanzando a la
consciencia superior activa llamada en su grado superlativo Alma en
comunicación con el Creador.
La ley de causa y efecto es
constituida o formada por el fluir de los pensamientos, de modo que la manera y
el carácter hacen a un ser humano.
El buen carácter es un
escudo de protección suficientemente sólido contra cualquier acontecimiento,
por duro, difícil o extremo que parezca. Quien lo posee a nada teme. Hay un
refrán muy antiguo:'El buen carácter es el salvaguarda del ser humano, los
cobardes y temerosos carecen de protección debido a su mal carácter'.
los Yorubas como la representación del buen carácter y está relacionada con la
capacidad práctica de provocar cambios evidentes de energía. Iwa significa
carácter, la energía de la vida.
En el Yoruba esto es de
importancia suprema, ya que el carácter del hombre demuestra su corazón y
Olodumare, el cual es llamado 'el buscador de corazones' va en busca de estos.

Cuando decimos que una
persona tiene buen Iwa, es porque en sus relaciones personales demuestra las
cualidades correctas de un individuo bueno. Esto es uno de los conceptos
básicos de la religión Yoruba, ya que el bienestar, su desarrollo en la vida
incluso la extensión de su carácter será regido por Iwa.
La acciones diarias o el
vivir cotidiano son producidos por el subconsciente, esto no es más que el
reflejo de los hechos, pensamientos y actitudes de vidas pasadas reflejadas en
la vida presente, por tanto podemos decir sin temor a equivocarnos que una mala
persona, un criminal, un delincuente, el que viola las leyes de la sociedad, es
alguien que ha venido de otras encarnaciones arrastrando el sufrimiento de
estas actitudes, poniéndose peor cada vez hasta que este sufrimiento haya
terminado.
Este proceso toma
varias reencarnaciones para lograr el
grado de pureza necesario perdido en vida anterior.
En cambio, una persona en armonía con la vida,
está acorde con el principio universal y recibe de una manera acelerada las
cosas buenas de la vida.
No debe confundirse el Iwa
con la reputación. Nuestro Iwa se conoce por nuestra consciencia y es inmortal,
viene de Oluddumare. La reputación, aunque parezca igual a Iwa, no es nada más
que un término dado a nosotros por los humanos, por tanto es mortal y no
representa lo bueno, ya que hay personas con buena reputación que no tienen ni
buen alma ni buen corazón por lo tanto no es Iwa.
El Iwa es el recuerdo del
alma y estos recuerdos son guardados en la mente que a su vez es dirigida por
nuestro intelecto, en este proceso los pensamientos se dirigen desde uno hacia
el más alto ego o intelecto donde podemos adquirir la habilidad de ubicar el
espíritu y nuestro pacto con Olodumare.
¿Qué parte de nuestro cuerpo
tiene que ver con nuestro Iwa Pele?
Desde la antigüedad los
grandes sacerdotes estimulaban dos centros importantes en nuestra cabeza, la
glándula Pineal llamada en Yoruba (Ori Inu) y la glándula Pituitaria (Ori)
ambas desempeñan un papel importante en la espiritualidad del hombre y
funcionan como un puente entre el cuerpo y el espíritu. Entre las cejas tenemos
localizada la glándula Pineal encargada de la memoria y la concentración de la
conciencia sin pensamientos, de nuestra intuición, de dominio del espíritu
sobre la materia y actúa como elemento de fusión entre nuestro consciente e
inconsciente. Es conocida entre los monjes Tibetanos como el tercer ojo o
centro de la clarividencia y la intuición, (Los Hindúes lo conocen como el
Shakra Agna) este tercer ojo consta de
las siguientes partes en la glándula Pineal: la parte más baja, llamada ojo
único, este es el punto donde la consciencia espiritual del hombre es reflejada
a través de su cuerpo físico.
El centro de glándula o
subconsciente es donde se recibe los impulsos de la consciencia divina, estos
controlan todas las actividades que tienen lugar en las glándulas y órganos del
cuerpo, los latidos del corazón, la respiración etc.
La glándula pituitaria,
situada en la base del cerebro descansa armoniosamente en su posición, en la
llamada coronilla o hueso esfenoides: Este Shakra es conocido como Sahasara..
Rige el Yo Superior, la inspiración, la consciencia cósmica la evolución y la
unión con la divinidad, la transmutación y la consciencia de ser uno con el
todo o su integración. Aquí se refleja el alma, el centro de la personalidad,
la cual nosotros debemos purificar, es como un cristal delicado manchado a
través de la pureza del Ego o los brillos del alma. La relación de impulsos que
llegan a nuestra mente consciente, a través del subconsciente alcanzando a la
consciencia superior activa llamada en su grado superlativo Alma en
comunicación con el Creador.
La ley de causa y efecto es
constituida o formada por el fluir de los pensamientos, de modo que la manera y
el carácter hacen a un ser humano.
El buen carácter es un
escudo de protección suficientemente sólido contra cualquier acontecimiento,
por duro, difícil o extremo que parezca. Quien lo posee a nada teme. Hay un
refrán muy antiguo:'El buen carácter es el salvaguarda del ser humano, los
cobardes y temerosos carecen de protección debido a su mal carácter'.
0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada